VOLAR EN UNA BURBUJA
martes 23 de junio de 2009 at 12:18.
Parece que con el veranito todas las empresas relacionadas con viajes o turismo salen a la calle a captar clientes. Lo último American Airlines, para promocionar sus vuelos, bueno, realmente su Business Class.
Han montado en la zona de Nuevos Ministerios junto a la Torre Picasso (zona de ejecutivos) esta especie de bola navideña, donde en su interior recrearon los asientos de la zona para privilegiados con pasta de sus aviones, para mostrar, muñeco incluido, como sería viajar con ellos. A mi me sonaba a "lo verás pero no lo catarás". Mierda ser pobre.
Además de eso, unas promotoras vestidas de azafatas recogían tus datos con la excusa de un sorteo de un viaje para dos personas.

Lo mejor este botoncito, que la pulsarlo hacías volar un montón de papelitos plateados... bueno y si me toca el vuelo para dos personas ya puede ser la leche.


2 Comentarios
Han montado en la zona de Nuevos Ministerios junto a la Torre Picasso (zona de ejecutivos) esta especie de bola navideña, donde en su interior recrearon los asientos de la zona para privilegiados con pasta de sus aviones, para mostrar, muñeco incluido, como sería viajar con ellos. A mi me sonaba a "lo verás pero no lo catarás". Mierda ser pobre.Además de eso, unas promotoras vestidas de azafatas recogían tus datos con la excusa de un sorteo de un viaje para dos personas.

Lo mejor este botoncito, que la pulsarlo hacías volar un montón de papelitos plateados... bueno y si me toca el vuelo para dos personas ya puede ser la leche.


Si algún día vuelo en Business con American intentaré buscar el botón de los papelitos (seguro que lo hay), mientras tanto seguiré robando las mantas y la almohada.
Etiquetas: accion especial, comunicación, exterior, publicidad




Siempre me he preguntado ¿porqué no ponen a los viajeros de Business en la parte trasera del avión y así evitan que el resto de los pasajeros vean como beben cava, como se tumban, como estiran las piernas, etc, etc? y así evitan hacernos sentir más pobres, es mejor vivir en la ignorancia.
Es parte del business, regodearse de los pobres pasajeros que vamos encogidos con el ruido de los motores. El sentirse superior también se paga.